martes, 29 de julio de 2008

ALPES, AG. DU CHARDONNET: “Goulottes Escarra y Charlet-Bettembourg”, hielo roca y nieve dentro de una batidora…

Una vez más el sueño alpino se cumple, y de vuelta al dulce y acogedor hogar, podemos recordar las aventuras y desventuras acontecidas durante esos largos periodos de juego inocente con las fuerzas de la naturaleza…

Pues que es el alpinismo sino un juego como cualquier otro, con unas características concretas y un terreno de juego inigualable, donde las sensaciones se elevan a la máxima expresión y los límites en ocasiones no están bien definidos.

Aun recuerdo las palabras de mi amigo Josito, cuando tras realizar las actividades que aquí si relatan, bajábamos algo fatigados por las pendientes de nieve dudosa colgadas del un vacío desolador: “El alpinismo es un deporte peligroso, nadie dice que no lo sea, por eso todo aquel que ose llamarse alpinista, debe conocer estos peligros y asumirlos, es parte del juego….”. Dudo que pueda olvidar estas palabras, ya que es una lección que todo joven aspirante a denominarse alpinista debe aprender.

Pero bueno, nudos mentales aparte, Alpes siempre puede llegar a sorprendernos, ya que lo componen lugares tan especialmente únicos, que por muchos años que dediquemos a conocerlo, año tras año nos seguirá sorprendiendo con pequeñas pinceladas del más exquisito trazo.

En esta ocasión mis pies, tras un largo periplo en tren, avión y coche, se encaminaban soportando un increíble peso hasta el refugio Albert 1º, a la vera del Glaciar de le Tour.
Como cada año por estas fechas el Stage de Alpinismo para Jóvenes organizado por el GAME, se disponía a comenzar y además de 8 jóvenes seleccionados para participar en dicha actividad, componíamos la procesión algunos técnicos de la Fedme encargados de la organización y parte del Equipo de Tecnificación de alpinismo de la Fedme, del cual yo participaba.

La montaña nos recibió con sus garras abiertas, y tras una mañana impecable, el chaparrón de granizo cubrió el ambiente empapándonos durante el último trayecto de la aproximación. Así que nuestra semana de vacaciones alpinas empezaba bien…

Pero a veces la montaña es benevolente con sus intrusos y los permite gozar de sus encantos, es el juego de amor-odio que tanto nos engancha a las relaciones, solo que en este caso la que manda es ella...



Como cada día de actividad le despertador del móvil da la señal odiada del nuevo día. Son las 2 de la madrugada y una luna en fase menguante, pero aun de grandes proporciones, nos saluda cuando, aun con los ojos medio cerrados, salimos del refugio, cargados con las pesadas mochilas, camino de nuestros sueños.

La luz del frontal nos guía por el caos de grietas del glaciar y marca nuestra posición como una luciérnaga en un inmenso plato blanco. La pequeña comitiva que se va acercando a la gran montaña para gozar de ella, la componen Mati, Josito y uno mismo, que arropado por estos grandes maestros, se siente capaz de enfrentarse a las pruebas más difíciles del juego.
Casi sin respiro, nos colocamos en la base de la montaña, nuestro objetivo es recorrer sus laderas flirteando con sus rocas, su hielo y su nieve, por las tremendas goulottes de su vertiente norte.
El Ag. de Chardonnet, nos acoge entre sus manos, aun cuando el alba esta todavía a un rato de despuntar y nos permite iniciar nuestra andadura por la “Escarra” a pasos agigantados.
Así a buen ritmo y en un largo ensamble ganamos la base del resalte que marca la mitad de la ruta. Josito se pide el caramelo y pasa a precederme en la cabeza de cordada.
Tras unos metros negociando con la verticalidad del muro de 85º que nos cierra el paso, lo supera con la suavidad que solo tiene un fuera de serie como es él, Mati y yo le seguimos disfrutando también del firme hielo.
De nuevo me ceden la batuta y tras otro largo ensamble, el sol nos sorprende en el hombro, a escasos 70 metros de la cima.

Cima que por su situación, domina uno de los rincones más bonitos e impresionantes de los Alpes, el circo de Argentiere. Tras un sinfín de fotos y nuevos sueños en la retina emprendemos la bajada a un ritmo de fuga.

En pocos minutos estamos de nuevo en el punto de inicio, y vuelta a comenzar la partida, esta vez con la "Goulotte Charlet-Bettembourg "como terreno de juego.
Mati encabeza la primera línea y de una sola tirada nos colocamos debajo del muro superior de la vía, el cual me dejan que encabece con la excusa de que tengo que curtirme en semejantes lances, 60 metros ajustados me hacen exprimirme disfrutando, ya solo queda una larga travesía más fácil para enlazar de nuevo con la ruta de descenso.

Por hoy el juego ha terminado, volvemos al acogedor refugio a descansar, pues como todo buen juego, engancha, y debemos estar descansados para emprender otra nueva partida en poco tiempo…


Al lío!!!

6 comentarios:

GUITTOU dijo...

Sois la caña!! Seguid asi de motivados y motivantes. Por cierto, ¿teneis jet privado para ir a alpes o que?

Saludos!

Juanjo C. dijo...

Un jet privado?? Eso estaría bien. Pero por gracia o desgracia tenemos que conformarno con la austera vida del viajero errante, frecuentando trenes, autobuses y cuando se puede, algún que otro avión.
A decir verdad llegar hasta el lugar de destino, es lo que más me quema. Voy a tener que dar unas clases de paciencia para aguantar estos lapsus obligados, ya que no queda otra....

Muchas gracias por tu comentario.

Juanjo

GUITTOU dijo...

oye como haceis para llevar todo el material en el avion a Alpes?, a mi me ha tocado pagar sobre peso más de una vez...
Saludos!

Juanjo C dijo...

Pues reduciendo de aqui y de ayá, con un equipaje de mano que pesa casi mas que el facturado, en el que se incluye cuerda, botas y carcetines a presión que llenan esas botas.
Con todas seguro que vamos muy justo y solo nos queda poner cara de bueno para que nos cuelen al menos 1 o 2 kg.

Todo un arte!!, aunque siempre queda hacer el material con el compañero que vamos a escalar y tener claramente definido lo que vamos ha hacer y lo que necesitamos para ello.

Anónimo dijo...

hola buenas! estoy salseando buestros logros y de verdad que son meritosos!! mutxas titanadas! bueno y yendo al grano para esta ascension que epoca es buenas?? benga gracias y apretar!

HERMANOS CANO dijo...

Hola, pues nosotros fuimos al finales de Julio del año pasado y las condiciones eran muy buenas, de hecho era donde mejor estaban en todo el macizo.
Pero para esegurarte que las cosas estan en su sitio, creo que junio sería la mejor época.

Un saludo y si necesitas más información, no dudes en pedirnosla

Es posible que este año volvamos a terminar los deberes de la zona.