jueves, 8 de septiembre de 2011

RISCO DEL FRAILE (GREDOS): Viejos rincones y nuevas vías en el corazón de Gredos…

Que poco cuesta ser feliz cuando uno se disfraza de escalador, camina en busca de un paño de roca donde malgastar sus fuerzas y consigue encontrar un puñado de metros donde esforzarse, disfrutar, olvidar y aprender algo, que puede que no sirva para nada, pero que de momento, te evade de todo lo demás y te sumerge inconscientemente en el submundo del Gredos profundo, intimo y solitario.

Porque Gredos es único, sencillo y desconocido, por más que te adentras en sus recovecos menos lo conoces y sin embargo todo forma parte de una sencilla sierra que, al igual que una casa, tiene unos cuantos pilares básicos, varias habitaciones definidas y mil rincones de juego donde pasar inadvertido y enfundarse el disfraz de escalador, jugando a ser el hombre araña.

Javi en el L3 de Los cinco anillos (6c+)...

Como por ejemplo el Risco del Fraile, una sencilla cima que no llega a la centena de metros y que sin embargo puede hacer las delicias de cualquier escalador de terreno de aventura que pongas sus manos en ella. Simple es la historia presente, tejida a grandes pinceladas por varias vías con J. García y compañeros de narradores y un poco más compleja en el tiempo la pasada, con al menos un par de líneas olvidadas de una belleza excepcional.

Juanjo en el L1 de Los cinco anillos (6c)...

Atraídos por comentarios, recomendaciones, fotos, reseñas y demás información que en los últimos días ha llegado a nuestro poder, decidimos hacer una visita al risco y para nuestra sorpresa, después de dar varios rodeos y conseguir llegar a pie de vía, descubrimos unas líneas casi yosemiticas en un balcón precioso y tranquilo.

Escalamos “Ramiro Figueroa” 70m, 6a+, hasta ahora lo más sencillo de la zona y después “Los cinco anillos” 90m, 7a, una ruta cuatro estrellas básicamente de fisuras y con secuencias francamente bellas y técnicas.

Diedro de la vía GAPE...

Para dedicar, después de esto, gran parte del día al diedro de la vía “GAPE”, sin duda la verdadera atracción del risco, pues combina en apenas 30 metros, belleza, dificultad, aprendizaje y calidad. Se trata de una antigua vía de A1, que actualmente se recomienda (casi se ruega) no clavar, saliendo C2 y que se esta intentado forzar en libre desde varias cordadas, rondando un grado nada fácil entre el 7b+ y el 7c+, protegido por los más pequeños fisureros de la bajara. Un joya!!! tras la que andamos.

Javi colgado de la laja del L3 de Los cinco anillos (6c+)...

A parte de las rutas que en esta entrada se reseñan y que son las que nosotros ascendimos en esta jornada, hay algunas más, que poco a poco iremos describiendo y dibujando, mientras tanto podéis echar un vistazo al blog “Cuaderno de líneas” y conocer un poco más sobre el lugar, las aperturas y ver más fotos.

Apretando en el diedro de la GAPE...

Nosotros a seguir entrenando, para ver si la próxima vez nos subimos por el diedro este…

Pues, ¿que nos esconderá esta pequeña sierra, que aun esta por descubrir?.

Al lio!!!

domingo, 4 de septiembre de 2011

ALIENS: Mis nuevos amigos… Ahora Made in Spain.

Hace meses que tenemos conocimientos de que la marca FIXE había llegado a un acuerdo con la viuda de David Leon Waggoner, creador de los míticos friends Aliens, para fabricarlos en las instalaciones de FIXE en España, con un proceso idéntico al empleado el Colorado, incluso con las mismas máquinas que producían los antiguos cams.

Pero el ver con mis propios ojos el proceso de producción, individualizado y artesanal, da un valor más destacado al este producto, más y cuando es fabricado enteramente en nuestro país.

El resultado es el que todos conocemos, sobran las presentaciones, pero para los aficionados que durante los últimos años se hayan enganchado a la escalada de autoprotección y por ende, no hayan podido probar el producto porque no se encontraba en ningún sitio, destacar:

- Gran flexibilidad en el vástago, con posibilidad de adaptación a cualquier emplazamiento por difícil que parezca.

- Levas muy adherentes a la roca, que evitan el deslizamiento del sistema por el roce de la cuerda.

- Muelles integrados en las levas, que le confieren un tamaño, en el conjunto de levas, menor a otros friends y por lo tanto facilita la colocación en agujeros, clavaderos y fisuras con limitación de anchura.

- Cuatro levas, que le ayudan a tener una estabilidad mayor que los friends de solo tres levas.

- Ordenados por colores, que ayudan a tener una rápida visualización de la pieza en el arnés.

- 10 tallas que abarcan diferentes rangos de fisura, aunque por ahora solo se comercialicen 5 tallas, desde el azul hasta el rojo. Además de tallas hibridas que se adaptan perfectamente a los clavaderos y fisuras heterogeneas.

Escalando Salathe Wall, Yosemite...

- Desde nuestra experiencia el conjunto formado por el “semáforo” de los Aliens, verde, amarillo y rojo, son un seguro de vida en los emplazamientos más complicados, ideales tanto para vías sencillas como para las de más difícil protección y por supuesto imprescindibles no solo para nuestros viajes a Yosemite, sino para aperturas y repeticiones en caliza, granito y conglomerado.

- A decir verdad, después de una gran ruta, mi hermano y yo determinamos cual ha sido el friends más valioso y utilizado en ella y le coronamos como “imprescindible”, en este aspecto el Aliens Amarillo ha pasado por coronarse ganador en casi todas las vías del Capitán que hemos conseguido hacer.

Escalando "El sueño del navegante", Galayos.


Por lo que estos nuevos juguetes, pasarán a formar parte de nuestro arnés y de nuestras aventuras, agradecemos a Fixe, el que se implicasen en seguir con la saga Aliens y el apoyo que siempre nos prestan.

Al lío!!!

PRESLES- VERCORS: Una pared de ensueño con cientos de posibilidades… Alpinistas de roca caliente.

Lo intentamos, no podemos decir lo contrario, pero cuando volvimos a Chamonix, después de ascender el Cervino, el macizo nos recibió con mal tiempo, lluvia abundante y nieve a baja cota, que eclipsaba por completo cualquier actividad que no fuese pasear por las tiendas y babear frente a los escaparates.

Juanjo en "Satori"

Pero como no valemos para esto, en pocas horas decidimos poner rumbo sur y navegar en busca de otro tipo de actividades más veraniegas y acogedoras, deparando, como náufragos sacudidos por la tormenta, a pie de los farallones rocosos de Presles.

Aproximación a pie de via..

Un primer vistazo a la zona ya deja sin aliento, respirar el olor te transporta a otra dimensión más vertical, con trazas de recuerdo del prepirineo, y una cata de su roca resume, en breves momentos, la calidad, verticalidad y patio que desprenden sus itinerarios.

Hace años que oí hablar de este rincón a amigos de Cataluña que con asiduidad frecuentaban sus vías, hablaban de la calidad de la roca, la soledad del entorno y las mil y una posibilidades que ofrecía, así, hace un par de años, compre la guía de Dominique Duhaut y la archive para una futura e inevitable visita, de esa que pueden esperar mucho tiempo, pero que seguro acontecerá tarde o temprano.

Repasamos una a una las rutas y solamente fuimos señalando las que se adaptaban a nuestras posibilidades y estaban catalogadas con tres estrellas, puntuación máxima que les otorga el autor de la guía. Comenzamos con “Satori” 150m MD+, 6b+, en el Sector des Gouttes de Choranche, para después escalar “Ecole” 120m, 6b+, en la Rochers de Nugues y al día siguiente ascender “Coucou nous revolilou” 250m, MD+, 6c, en el Sector de Fhara Kiri.

Aproximación al sector Fhara Kiri...

Todo esto mezclado con largas horas leyendo y meditando, a veces discutiendo sobre temas sociales y arreglando el mundo político, contribuyeron todo ello, a un fin de vacaciones de descanso y tranquilidad, afincados en el la orilla del río, viendo pasar en el agua clara los problemas del día a día y recargando las pilas para la vuelta a la realidad, naciendo desde este último momento en el que emprendes el camino de regreso, un nuevo deseo de volver lo antes posible a este lugar.

Campo Base...

Al lío!!!

Escalando en el sector Fhara Kiri...

jueves, 1 de septiembre de 2011

CERVINO- MATTERHORN (4478m): Arista Hörnli, 1200m, AD+... La estética de una clásica.

A decir verdad a este pico le sobran las presentaciones, pues presume de tener los perfiles más estéticos de los Alpes, algo así como una “Top Model” del montañismo, situada en el “Top 10” de las más deseadas, y la ruta en si, entre las más visuales, fotografiadas y concurridas de esta espigada montaña.

La arista Hörnli es para mucho un objetivo deseado, algo así como la arista de Peuterey del Mont Blanc, la Ferrari del Alpamayo, la Walker de las Grandes Jorasses, la Nose del capitán, la Sur clásica del Torreón de los Galayos, la Pidal del Naranjo de Bulnes, el corredor Norte del Mulacen o, por ir un poco más lejos, la sur del Everest, salvando ante todo las dimensiones, los estilos y los niveles, no me toméis por loco.

En Zermatt, antes de coger el teleferico...

A lo que vamos, es que es una vía muy solicitada, que entra en los planes de muchos alpinistas y por lo tanto una constante procesión cada día a las 4:50 a.m. en el refugio de Hörnlihütte.

Camino del refugio...

Antes de llegar allí, ya teníamos suficientes razones para dictaminar que Suiza es un país jodidamente caro, en el que hay que pagar por respirar e incluso este se cotiza al alza.

Refugio bajo la arista del Cervino...

Habíamos viajado desde Chamonix, negada por el mal tiempo que ha reinado este verano y las malas condiciones de las montañas, por carreteras convencionales evitando todo tipo de gastos extras y con la sensación de no tener objetivos claros, pues todos habían ido cayendo a medida que nos informábamos del estado de las vías en la Casa de los Guías de la capital alpina. Por lo que el Cervino se había convertido de un segundo para otro en nuestra vía de escape y una buena actividad para aclimatar y esperar mejor meteo.

Las primeras luces nos sorprenden metidos ya en faena...

Llegamos a Täsch, donde hay que dejar el vehículo y subir a Zermatt en taxi o tren (la primera opción es la mejor, 12€ por persona subir y bajar), desde allí un teleférico te deja en la estación de Schwarzsee (2583m), subir y bajar son 48€ por persona, nosotros lloramos y al final solo cogimos la subida, a un precio caro, pero asumible. En dos horas de aproximación estábamos en el refugio a 3260m.

No logramos ver la montaña en los días que estuvimos allí, pues una nube continua la tapaba y le proporcionaba un alo de inaccesibilidad lúgubre y gris.

A 3900m, con el refugio Solvay colgado encima de nosotros..

La tarde paso sombría y amenazante, mientras hacíamos la cena y charlábamos con otros españoles que intentarían ascender la montaña al día siguiente, igual que nosotros, mientras Esther me regañaba por la poca comida que habíamos subido y yo le intentaba explicar que era la suficiente, una lluvia constante comenzó a truncar nuestros planes de vivaquear, es como si estas vacaciones fuesen cayendo un plan tras otro debido a la meteo, obligándonos a improvisar sobre la marcha. De tal manera que nos tuvimos que acoger en el refugio y pagar a toca teja los precios desorbitados que barajan (35€ por dormir y 85€ la media pensión, por persona).

Xavi en los pasos previos al refugio Solvay


A las 4:50 como cada mañana el guarda del refugio abrió la puerta y como si fuese un rito diario, los guías, clientes y alpinistas no guiados, salieron a la carrera en busca de un buen posicionamiento para ascender la vía, situación graciosa que no tuvimos el gusto de presencia y que nos contó nuestro amigo Xavi mientras, en la habitación, nos preparábamos para salir después del pelotón, con más calma que ellos y guiados por las luces que a modo de serpiente se extenderían por la vía.

Con los crampones puestos en plena arista...

Lo que desde fuera es a todas luces una línea mágica en una bella montaña, desde dentro es un trazado poco definido, roto y desconcertante. Por todos los sitios hay posibles caminos y es fácil perder el tiempo siguiendo un trazado para tenerte que dar la vuelta o tardar el doble que por el bueno. A si que decidimos dejar pasar a un guía que venía detrás de nosotros y nos pegamos a él, dejándonos conducir por el trazado ideal.

Camino largo, con pocas dificultades y sin posible reseña, tan solo un GPS con los puntos marcados nos puede ayudar a recorrerlo con garantías. Hay varias zonas más verticales con maromas gruesas o con anclajes instalados, para subir y/o bajar.

A las primeras luces llegamos al refugio Solvay, colgado en plena arista, y sin dilaciones continuamos. En dos días habíamos pasado de pocos metros sobre el nivel del mar a más de 4000, por lo que el mal de altura rondaba nuestro cuerpo y los últimos metros la falta de aire en los pulmones se convirtió en nuestra mayor preocupación.

Tramos concurridos de mixto...

Pero la cima estaba cerca y nos recibió con nubes intermitentes, que nos permitieron ven un poco el paisaje, Cervinia en la parte italiana y los grandes Alpes alrededor. Vista fugaz que duró apenas un suspiro, el tiempo justo en el que empezamos a bajar.

En la cima...

Cuatro horas y media en subir y cinco y media en bajar, da buena cuenta de la complejidad de la ruta en su descenso, mucho más fácil de ascender que de descender.Llegamos al refugio más bien tarde y aun nos quedaba descenso por delante, bajamos al teleférico justo cuando lo cerraban (a las 5:00), pero aun así no lo habíamos pagado, por lo que entre una cosa y otra 2 horas agónicas de descenso con la bota dura, nos esperaban hasta Zermatt (2500m de desnivel desde la cima).

Esta fue la historia, cargada de imagines y situaciones, personas y lugares, que como toda aventura son singulares e irrepetibles.


GUIA UTIL:

Horarios de la Ruta:

- Desde Zermatt en teleférico hasta la estación de Schwarzsee: 48€ ida y vuelta.

- Desde aquí al refugio de Hornleihütte de 1:30 a 2:30.

- Desde el refugio a cima entre 4 y 5:30

- Descenso parecido a la subida.

Dificultad:

- 1200m de desnivel positivo desde el refugio, con dificultad de AD+, pasos de III y los más difíciles equipados con maromas.

- Zonas de roca y mixto en la parte superior, uso de crampones y piolets.

Material:

- Cuerda de 30m de uso simple

- Un par de bagas

- 4 mosquetones sueltos

- Nosotros solo usamos la cuerda y unos mosquetones para los ensambles que hicimos, pero la gente llevaba un poco de todo (friends, fisureros) y no usaban nada.

Estrategia:

- Llegar a Täsch, donde dejamos aparcado el coche en un aparcamiento privado, normalmente estos aparcamientos ofrecen servicio de taxi (12€ subir y bajar) hasta Zermatt

- Cogemos allí el teleférico hasta la estación de Schwarzsee y subimos despacio por sendero muy marcado hasta el refugio Hörnleihütte.(Vivaquear gratis, posibilidad de montar tienda gratis, dormir solo 35€, ½ pensión 85€)

- Descansamos y a la mañana siguiente salir sobre las 5:00 a.m, si no conocemos el camino seguir a algún guía, debemos llegar en 2h o 2h 30 min hasta el refugio Solvay y en otro tiempo similar a cima.

- Descenso con cuidado, pero el último teleférico baja a las 5:00 p.m

Descenso sinuoso y largo..

En resumen una montaña preciosa, una ruta asequible que no conviene desmerecer, una clásica imprescindible que no es un paseo, pero que es recorrida por muchas cordadas cada temporada, solo queda que te animes y que tú seas una de esas anónimas cordadas que hacen cima en ella.


Al lío!!!

sábado, 20 de agosto de 2011

CIRCO DE GREDOS: “Vidal Caballero” 100m, 6c o 6a/A0… Con nocturnidad y fanatismo…

Huela decir tiene, que salir a escalar a las 10 de la noche, con la oscuridad bañando todo con su luz negra, no es lo más normal del mundo, pero cierto es también, que el fanatismo no tiene parangón y que esta es la única forma de poder ir a escalar con nuestro amigo Jorge Valle tan liado diariamente con las labores del refugio donde trabaja.

Los hechos son, que después de cenar y con la energía renovada tras la copiosa comida, buscamos el calido tacto de la roca con intención de bajar los alimentos y acumular un poco de sueño para arrullarlo después en el jergón. La ruta elegida, fue la “Vidal Caballero” de la Pared del Refugio, un trazado reequipado por el propio Jorge y que tiene un marcado carácter deportivo, por lo que era lo suficientemente seguro para recorrerlo a la luz del frontal a modo de entrenamiento, vivencia o locura, según sea el prisma por donde se mire.

Tres luces alternativas recorrimos los tres largos de la ruta bajo la incomprensible mirada de otras tantas lucecillas que se distribuían por la pradera cercana a la laguna y el propio refugio, preguntándose imagino, si no hay otras horas para ponerse a escalar, pero ingonardo las sensaciones que producen estos momentos, de tanta incertidumbre e intensidad, que en pocos metros, llenan el recipiente y rebosan adrenalina por todos los poros, sumiéndose en una situación de ensoñación y control.

Subimos y bajamos, disfrutamos y reímos…, poco más que invitaros a escalar esta vía, de buena factura, muy segura, poco obligada y de movimientos estéticos.

Al lío!!!

miércoles, 17 de agosto de 2011

CIRCO DE GREDOS- AMEAL DE PABLO: “Vía García Regaña o Vía del Presi” 210m, 7b+ expo. o 6a+/A1+… Deberes cumplidos…

Jose Ant. García Regaña, actual presidente de la Fexme, es ante todo un gran amigo nuestro. Nuestra amistad se remonta hace ya nueve años, cuando empezábamos a conocer el mundo de la montaña y hacíamos las primeras escapadas organizadas tanto por nuestros clubs, como por la propia federación, años más tarde, trabajamos juntos dentro de la misma y poco después pudimos convencerlo para que se hiciese cargo de la dirección del equipo. De esto hace ya 6 o 7 años, no recuerdo muy bien pero el seguro que se acuerda mejor. El caso es que desde ese momento, con su carisma, su filosofía y su saber hacer, se ha ido rodeando de un gran equipo y juntos han desarrollado un programa federativo sin precedentes, catapultando el deporte de la montaña en la región hasta niveles nunca vistos y organizándolo de tal forma que cada practicante encuentre su sitio, se desarrolle, se forme y se sienta a gusto.

Pie de vía...

Pues por todo esto y mucho más que nos ofrece día a día, decidimos dedicarle esta bonita ruta que comenzamos a abrir en diciembre de 2010 (28 y 29) con el Grupo de Tecnificación de Alpinismo de la Fexme y culminamos Javier y yo el 15 de Agosto de 2011, realizando la primera ascensión y liberando el trazado.

Javi en el L1...

Una ruta de recia a muy recia para el libre y asequible para combinar el libre con pasos en artifo. Abiertos los cuatro primeros largos en invierno, nos retiramos por falta de tiempo, son tramos de corte clásico que recorren una línea evidente, destacar el L4 como el clave de la vía, un techo de media luna picante y atlético que da paso a un diedro no menos eléctrico y finalizados en pleno verano los dos restantes, con la misma tónica.

Hay cierto equipamiento en la ruta sobre todo en el L4, pero no pensemos que eso le da un corte deportivo en ningún momento. Tampoco la hemos limpiado en exceso el musgo, de hecho el L4 se encadenó sin limpiar dando un plus psicológico a los movimientos.

Javi llegando a la R3...

Por definir un poco el trazado, a fin de esclarecer los hechos, decir que la ruta comienza a la derecha de “Amores que matan” por una sección de bloques sencilla, con un par de pasos un poco más complicados alcanzamos una repisa (1clavo) que cruzamos de derecha a izquierda, en invierno salimos por una cascada de hielo, en verano es una simple trepada que nos lleva a la R1, un poco alta por la falta de nieve (50m).

Javi exprimiendose en el techo (7b+)...

El L2 cruza la campa, de nieve en invierno y seca en verano (30m) III. Con el L3 nos metemos en el muro de lleno, por una serie de diedros y tras pasar por un puente de roca y enfrentarnos casi llegando a la reunión a un murete (V+), nos situamos debajo de los techos y a la derecha de estos, R3 (30m). Seguimos por un diedro sucio y complejo y nos enfrentamos al techo en media luna que tenemos encima, salimos de él y aun nos queda un diedro muy difícil para, asiendo una buena fisura, completar el resto del largo sin problemas, siguiendo las chapas hasta la R4 (35m). El siguiente tramo es evidente, pues surca por completo una gran fisura salpicada de resaltes que en 40m nos dejará fuera de las dificultades, en la R5, de aquí a cima es sencillo (IV) pero conviene no bajar la guardia.

Juanjo escalando el L3 (V+)...

Para bajar, nosotros utilizamos la línea de la vía, de la R5 bajamos a la R4, de esta directamente a la campa con un magnífico rapel volado, con cuidado andamos esta y llegamos a la R1 que se ataja por su derecha, con un rapel más estábamos en el suelo.

Javi saliendo del techo y entrando en el diedro difícil (7b+)...

Vamos cumpliendo los deberes del verano y este estaba pinchado en el tablón desde el 30 de dic. El Circo es un paraíso, no solo para pasear, sino para soñar y escalar, que pena que no sea más visitado, pues quedan muchas joyas por descubrir y explorar.

Al lío!!!

En la cima...

martes, 16 de agosto de 2011

ENCADENAMIENTO: Cuarto 8a a vista para Javier… Estado ingrávido.

Sirva este pequeño artículo para narrar como Javi, después de bajar de “Sueños de invierno”, portear los petates hasta el coche y desembarácense de ellos, se quedó ingrávido y al día siguiente, dio cuenta del 8a de la Cueva del Rivero en el pueblo de La Hermida.

Parece ser que el
entrenar en altura (a varios cientos de metros sobre suelo firme), adelgazar por el esfuerzo continuo de los días en pared y cargar con grandes petates y material colgando por todos lados sirve, en su caso , para moverse de un modo liviano por los octavos, a vista, poniendo cintas y con telarañas en los cantos.

Enhorabuena titán!!!

Al lio!!!

miércoles, 10 de agosto de 2011

NARANJO DE BULNES: “Sueños de Invierno” 540m, A4+/6a… Al mal tiempo buena escalada… El cazador de sueños parte II.

Pues nada, que hemos escalado “Sueños de invierno” y no lo podemos creer…

Aunque hace más de 28 años que los murcianos Miguel Angel Diaz Vives y Jose Luis García Gallego abrieron este rutón en la pared Oeste del Naranjo de Bulnes y por aquel entonces ni Juan Ignacio Casillas (22 años), ni mi hermano Javier (21 años), ni yo mismo (27 años) habíamos nacido, el halo que se ha creado alrededor de esta vía mítica, histórica y referente del big wall español, nos ha asombrado desde que conocimos su existencia.

El equipazo de lujo...

Pues los 69 días de estancia ininterrumpida en la pared durante su apertura, la gran logística de la empresa, el renombre de los aperturistas y la gran dificultad de su trazado, pesan mucho en los libros de historia de nuestro deporte, así como las ascensiones intentadas y las pocas conseguidas, y sobre todo, el entorno donde se desarrolla, la mesa de juego donde se teje la trama y el desenlace de la cumbre soñada del Urriellu como premio merecido.

Porteando el material a pie de vía...


Es difícil valorar si cada miembro del equipo por separado podría haber escalado esta ruta, pero lo cierto es que juntos, con un gran trabajo en grupo, amistad, compañerismo, apoyo y ánimos mutuos, lo hemos conseguido. Ninguno tiene más mérito que otro, cada tarea es importante y eso es una visión que muchas veces no vemos y que ciertamente ha sido la clave de nuestra escalada.

Nuestra historia con la vía no llega a tal, soñamos con escalarla, la preparamos en cuestión de días, no entrenamos para ella, simplemente nos limitamos a fluir y a dejar hacer aquello que más nos gusta, el resto fue empeño y osadía.

Juanjo escalando el L1 (A2+)...

Llegamos a Arenas en sabado 30 de Julio por la noche, dormimos y el domingo preparamos el material, para que Juan (arriero), Lola y Aznar (estos últimos, las mulas venditas que abastecen el refugio de la Vega del Urriellu) no ayudasen a subirlo, evitándonos los fatigosos porteos. Esa misma tarde fijamos el L1.

Con calma, pues estas eran nuestras vacaciones y la vía nuestro regalo por el trabajo de todo el año, al día siguiente fijamos el L2, y con la misma calma el martes el L3 y subimos un petate y las hamacas hasta allí, ya estábamos en disposición de atacar la ruta.

Equipo en la R4, nuestra casa por dos noches...

Las previsiones meteorológicas querían jugar a aguarnos la fiesta, pero al mal tiempo buena escalada y aun así, tiramos para arriba el miércoles por la mañana, alcanzando la R4 donde montamos nuestro primer campamento. Fue difícil cuadrar las dos hamacas y los dos petates en el reducido espacio de la reunión y al final, todo triangulado eso si, nos vimos obligados a dormir Javi y yo de un clavo e Iñaki de un buril viejísimo, para que todo cuadrase.

Juanjo escalando el L3 (A2+), en el punto más desplomado de la vía...

El L5 nos costó todo el día siguiente, fue difícil encontrar el recorrido y nuestra reseña no ayudaba en ello, pues el croquis de Silvia Vidal marcaba un plomo por el que no discurría la vía y nos llevó a confusión sobre el trazado, dando como resultado un rodeo enorme a la derecha para volver a coger la ruta muchos metros más arriba y terminar la sección a últimas horas de la tarde.

Iñaki escalando el L4 (A4)...

El tiempo no acompañaba y la niebla, el frío y eso que llama orbayu (mojabobos en mi tierra), nos hacía enfundarnos en los plumas y tiritar de frio.

A estas alturas habíamos perdido el sentido del tiempo y tan solo sabíamos que por muy duro que se pusiese la meteo, resistiríamos hasta la cima. Dormimos de nuevo en nuestra suite de la R4 y a la mañana siguiente asestamos, entre nubes, la estocada a los largos difíciles de la vía, llegando hasta la R7 y remontando el campo hasta allí, fue una verdadera emoción coger los buriles antiguos de esta reunión, pues suponía el verdadero escoyo psicológico, lo más difícil estaba hecho, la ruta estaba en el bolsillo. O eso creíamos.

Javi asegurando en el Desplome de la Bermeja...


Nuestro tercer vivac en pared fue agónico, el vendaval que arreció durante toda la noche, venía a anunciarnos que no bajásemos la guardia, que nosotros no somos los que mandamos, que subiremos al Naranjo si este quiere, que simplemente somos peregrinos de un camino invisible, almas mortales e un mundo inmortal y eso nos mantuvo toda la noche en vela.

Iñaki escalando el L5 (A4/+)...

Para colmo, el frío arreció esa mañana y los guantes, el gorro, la chaqueta de gore y el plumas, se antojaban insuficientes para combatirlo, pero estábamos decididos a seguir, en poco tiempo se resolvieron los largos siguiente, hasta Rocasolano, pero la estrategia elegida para los petates nos supuso un lastre enorme y subirlos hasta la plataforma fue más duro que escalar los tramos.

Una vez allí, decidimos dejarlos e intentar salir en el día, cosa que hubiésemos conseguido a latas horas de la noche (pues nos quedaba más de lo que pensábamos) si no llega a ser por la tormenta que nos sorprendió largo y media más arriba y que nos obligo a replegar alas y volver a Rocasolano a enrocarnos hasta que amainase, por lo que nuestro cuarto vivac fue allí.

Día de cumbre. Madrugar nunca fue con nosotros, aun cuando el padre de Iñaki nos lo recomendaba todas las noches al darnos el parte de la meteo, pero que le vamos a hacer si nos pierde la cama, bueno en este caso la hamaca…

Nuestra suite 5 estrellas...

Así que más tarde que pronto, emprendimos nuestro quinto día de escalada, con la intención de sacar todo por la cima y bajarlo por la sur.

Remontamos los largos fijados el día anterior y nos afanamos en buscar el camino correcto a la cima, intentado desvelar el trazao original y lógico de la ruta de los murcianos. Con calma e intuición fuimos encontrando restos del paso a alguna cordada, haya por donde intuíamos que iría la vía, clavaderos, un par de clavos oxidados, un par de puentes de roca con cordino semi-podridos, en fin, indicios del paso de alguna cordada por allí y de pronto tras un par de largos que combinaban libre (6a) y artificial fácil (A2), la arista cimera estaba a tiro de piedra, y la cumbre dos palmos más arriba, a las 4 de la tarde estábamos en ella.

Frio helador el cuarto día de escalada...


A decir verdad, mi cima había estado en la R7, verdadera emoción del trayecto, pero llegar al punto más alto, abrazar a mis compañeros, mis amigos, mis hermanos y contemplar los picos desde este punto privilegiado, me provocó un escalofrío, que bien podría achacar a mis músculos entumecidos del frío que pasamos esa mañana, pero que posiblemente tenga su origen en emociones más internas fruto del esfuerzo, la motivación y la complicidad que sentimos al alcanzar estos retos.

Se de buena tinta, que a nivel personal, esta actividad ha marcado un antes y un después en nosotros, que las experiencias vividas en el Picu, más allá de hacernos mejores escaladores, nos ha hecho aprender a valorar mejor los pequeños detalles de la vida, lo verdaderamente importante, esas cosas que allí faltan y aquí obviamos por cotidianas, hemos sufrido, luchado y conseguimos un resultado positivo. Pues como he releído varias veces en el articulo de Silvia: “y es que el Picu, siempre será el Picu…”

Juanjo escalando el penúltimo largo de la vía (A2/V+)..

En el libro de piadas del refugio hemos dejado nuestra huella, nuestra reseña y nuestras palabras, para ayudar, en la medida de lo posible a futuras repeticiones.

Agradecer, por supuesto, a todos los que nos han ayudado en esta aventura, a la gente del Refugio de la Vega del Urriellu por el trato, a la Fundación de los Jovenes y del Deporte por el apoyo y a nuestra familia y amigos por animarnos, seguirnos y compartir nuestra alegría.

Yo (Juanjo) soy el que firmo estas líneas, pero bien creo que podrían ser de cualquiera de los tres.

Foto de cumbre...


Nota de pared, escrita en uno de los momentos de tensión del L4:

“La escalada artificial es demasiado lenta y laboriosa para ser popular,

demasiado intima y personal para intentar explicarla,

demasiado arriesgada para ser entendida y

demasiado impresionante para ser ignorada”


Al lio!!!