escalador de referencia en su época, conocido por sus escaladas tanto en la zona centro, como por ejemplo la primera invernal a la Oeste del Naranjo de Bulnes, tubo a pricipio de los 70 su época más dorada, hasta que a principios de Junio de 1973 perdió la vida en el descenso de las Grandes Jorasses, tras escalar el espolón Walker.
Imagino, pues por aquella época aun no surcaba las laderas de la vida, que el golpe fue brutal en el círculo de familiares y amigos, así como en la comunidad escaladora. Es duro el mundo del alto rendimiento en alpinismo, pues la frontera entre lo posible y lo no posible es un filo de navaja demasiado fino. Por eso yo nunca estaré en ese selecto grupo de referencia, no me gusta arriesgar demasiado.
Después del off-with (6b) del L1...
El caso es que, como os comentaba, Jose Ángel, paisano de Tornavacas, dejó en galayos poco antes de partir a Chamonix, la ruta que os presentaba en la entrada anterior, "Murma", abierta junto al murciano M.A García Gallego, que quiso dedicar meses después, esta nueva ruta a la memoria de su compañero desaparecido, dejando para la posterioridad un punto de acercamiento a la vida y sueños de "El Rebeco".
Para mi, todas estas escaladas que tienen que ver con Jose Ángel, tienen mucho de emotivas, pues gracias a la I Semana de Montaña de Tornavacas, donde se le rindió homenaje, me acerqué a su persona y no pude dejar de sentir cierta cercanía a su visión de la montaña. Por ello gusto de escalar sus vías y compartirlas.
Esta vez, dentro de la concentración estival del Plan Extremeño de Tecnificación de alpinismo, me propuse escalar esta ruta con Jesús Cano, que aunque no es de nuestra familia, comparte un bonito apellido con nosotros. Sin estribos y sin clavos, nos plantamos en su base después de haber escalado la "Murma-Malagón" al Torreón, con la intención de hacerla en libre, sin saber si sería posible o no, o si se había intentado anteriormente.
Jesus colagado con el vacío de Galayos bajo los piés...
Resultó un buen planteamiento, pues enlazando los dos primeros largos marcados como A1, sacamos un buen primer tramo en libre de aproximadamente 6b max. con algo de musgo pero posible, protegido por varios clavos antiguos y con un difícil off-with como paso crux del largo.
De aquí para arriba la lógica del trazado fue aplastante y siguió de forma natural un sistema de diedros y fisuras continuo. A destacar el L3, pues aun siendo bastante vertical, no supera el V, debido en parte a una sucesión indiscriminada de cazos salvajes.
Por último y para finalizar en un magnífico sexto largo galayero 100%, que nos alzará a lo alto de la Aguja Negra.
Navegando por el L4 (V+)...
Es posible que tras escalar la ruta, miremos al vacío con ojos nostágicos y recordemos en el fondo de nuestro ser a los conocidos o amigos que han dejado su vida haciendo aquello que más le gustaba, bien sea en las montañas o cualquier otro espacio de este tiempo que corre sin cesar. Descansen en Paz.
Al lío!!!




























