"Como se puede disfrutar tan poco en una vía tan buena."
Total que llegamos a Riglos un jueves cualquiera, a la hora de siempre, el cielo no nos deja ver los rayos de ese magnífico sol que nos ha acompañado en tantas y buenas escaladas en los mallos.Tal y como hacemos a menudo cuando estamos cerca de las paredes, elevamos nuestros ojos a ver cuantas cordadas hay escalando y en que vias, pero nada, ni una, hoy es todo para nosotros.
No hacemos más que bajar del coche y ya nos damos cuenta de por que esto es así, sopla un viento intenso y frío. Mi compañero y yo ni nos miramos para no decirnos el uno al otro que hoy no escalamos, asi que de esta guisa preparamos el material y nos encaminamos con paso ligero al pie de vía, cuanto antes nos pongamos a escalar mejor.
Rápidamente en dos largos nos colocamos encima de la entosta, mientras escalamos todo va más o menos bien, pero las reuniones son penosas, el viento nos deja helados y en los primeros metros de cada largo no sentimos los dedos.
Pero a que hemos venido!!!!
Con ese pensamiento acometemos el rio de rocas, en cada largo penamos con el viento, incluso el sol se atreve a asomar, pero nada, el frío persiste. Para que seguir contando....Uno tras otro, mucho más despacio que de costumbre, los largos van cayendo, hasta la penultima reunión donde no da el viento, por estar protegida. Es el momento de disfrutar, el único, miramos hacia abajo, comemos algo y nos reimos con complicidad, diciéndonos con los ojos lo mal que lo hemos pasado en las reuniones anteriores.Y en un largo más en la cumbre, a disfrutar de las buenas vistas en la soledad de los Mallos.
Llevar a la vía unas 12 cintas, 3 fisureros medianos (para por si acaso) y un par de friends (0´75 y 2), eso básico, si se quiere llevar más, al gusto. Ahh! si enlazais largos cintas largas.